El flujo se dispara cuando un vendedor crea una oportunidad en el CRM o solicita una propuesta. La automatización extrae información del cliente (servicios anteriores, presupuesto, términos), selecciona plantillas de propuesta relevantes, personaliza contenido con IA (términos, precios, alcance), valida datos contra reglas de cumplimiento y gobernanza, y la enruta automáticamente a las aprobaciones necesarias (ventas, legal, finanzas). Los aprobadores reciben notificaciones y pueden revisar en un dashboard integrado. Una vez aprobada, la propuesta se formatea, se prepara para firma electrónica y se envía al cliente automáticamente. El workflow rastrea cada etapa, alerta si una aprobación demora más de lo esperado, y genera reportes sobre tiempos de ciclo y tasas de ganancia. Si hay conflictos de datos o se detectan incumplimientos, pausa y notifica al equipo para resolución manual.