Solución
Un workflow que recopila feedback de empleados, lo analiza con IA, detecta señales de riesgo y sugiere acciones personalizadas a managers y RRHH.
El flujo se dispara de forma programada (semanal o quincenal) o cuando los empleados responden encuestas de clima, chat interno o formularios de feedback. La IA procesa ese input, analiza sentimientos, identifica patrones de insatisfacción, calcula riesgo de rotación por empleado y detecta problemas recurrentes en equipos. Luego genera alertas para RRHH si hay señales críticas, proporciona recomendaciones específicas a managers (ej: 'Juan muestra fatiga creciente, considerá ofrecerle flexibilidad'), crea borradores de mensajes de engagement personalizados y vincula insights a programas de desarrollo. Todo se entrega en un dashboard y notificaciones, preservando privacidad y marcando recomendaciones que requieren validación humana antes de actuar.