El workflow se dispara cuando un desarrollador describe una tarea en lenguaje natural (vía chat, ticket o comentario en el código). La IA genera múltiples opciones de código usando una API de IA o GitHub Copilot, adaptando el contexto del proyecto (stack tecnológico, convenciones de código, librerías existentes). El flujo ejecuta pruebas unitarias automáticas, valida la seguridad del código con herramientas de scanning, y genera métricas de calidad (cobertura, complejidad). Si todo pasa, prepara un pull request con documentación auto-generada para revisión humana. Si hay errores, el agente intenta refactorizar o propone alternativas. Todo queda registrado en el control de versiones con trazabilidad completa.