El flujo se dispara cuando un lead entra al CRM o cada vez que hay nueva actividad (email abierto, página visitada, formulario completado, etc.). La IA analiza comportamiento histórico, datos demográficos, patrones de engagement y ciclo de compra para calcular una puntuación de conversión. Los leads se clasifican automáticamente en categorías (alto, medio, bajo potencial) y se asignan al vendedor correcto según especialidad o zona. El sistema también genera sugerencias de próximas acciones personalizadas (enviar caso de estudio, agendar llamada, compartir pricing, etc.) y puede automatizar nurturing con emails o contenido específico para leads de mediano potencial. Los managers ven en tiempo real quiénes son los leads más valiosos y cómo avanza cada oportunidad. El workflow incluye revisión de sesgos en la IA y validación de calidad de datos antes de aplicar puntuaciones.