El flujo se dispara de forma programada (diaria o semanal) y consume datos desde el ERP, sistemas financieros, bases de datos de certificaciones, y APIs de noticias y redes sociales. La IA analiza el cumplimiento normativo (certificaciones vigentes, auditorías), estabilidad financiera (flujo de caja, deuda, rentabilidad), desempeño operativo (entregas a tiempo, calidad) y eventos externos (noticias, cambios regulatorios, disrupciones geográficas). Genera una puntuación de riesgo para cada proveedor y detecta cambios anómalos. El sistema clasifica alertas por criticidad, genera reportes ejecutivos y notifica automáticamente al equipo de compras y riesgos cuando aparecen problemas. También documenta recomendaciones (aumentar scrutiny, buscar alternativas, negociar términos, auditar). Las decisiones de mitigación requieren aprobación humana, pero la detección y análisis inicial son totalmente automatizados.