El flujo se ejecuta con la frecuencia definida por la empresa y recopila contenido desde fuentes aprobadas, como documentos internos, blogs, canales RSS o novedades de productos. Una instrucción editorial configura los temas, tono, estructura, audiencia, extensión y llamados a la acción que debe respetar cada edición. La IA selecciona y resume la información, redacta el newsletter y prepara el contenido en la plataforma de email marketing. Según el nivel de control elegido, envía un borrador al responsable para su aprobación o programa el envío automáticamente. Si faltan fuentes, la información es insuficiente o el contenido no cumple las reglas, el flujo detiene la publicación y solicita una revisión manual.